sábado, 28 de febrero de 2009

La Resistencia/Fidencio Treviño Maldonado

LA RESISTENCIA

Por: fidencio treviño maldonado
Aclaración del autor; Para despejar dudas y evitar murmullos, Es un breve ensayo del libro escrito por Ernesto Sabato. (Al menos el título)
La endemoniada ferocidad en que nos toco vivir y que deja muy lejos las letras del tango “Cambalache” de J. Santos Discepolo, cada día nos obliga a reflexionar sobre las noticias cotidianas aunque sean a medias y desde luego limitadas y, es cuando nos hace falta no sólo en la mente sino en lo físico buscar una resistencia. No podemos ir como los borregos, uno a uno al matadero ya que como dice Donne –Nadie duerme en la carreta que lo conduce de la cárcel al patíbulo, sin embargo parece ser que en la actualidad todos dormimos de la cuna a la sepultura; o al menos no estamos enteramente despiertos. Las noticias catastróficas se han convertido en una trampa, una de tantas que la sociedad actual ha fabricado para que el hombre no llegue a percibir las situaciones que lo tienen al límite, aquellas en donde se desploma nuestro mundo. Hace años el hombre tal vez tenía más libertad, sin llegar al libertinaje que ahora se da, los hombres no se desentendían de sus deberes y su palabra valía y esta palabra era la prenda dada, en la actualidad el hombre esta atado a los deberes que la sociedad le marca y la palabra del hombre en estos tiempos sólo sirven para descargar pretextos y parte de nuestros actos que para responder por ellos, ya que hay casos que hasta cuando es grabada la palabra se niega. Antes era notable el valor que aquella gente daba a sus palabras, ahora resulta patético por ejemplo escuchar a un político con su verborrea y discursos retóricos y lo peor sin derecho a replica por parte de los que les pagamos el sueldo. Hace años una parte del pueblo de la Región Lagunera voto por un candidato para Diputado federal X (Eduardo Olmos, Carlos Herrera por citar dos) y estos, en unos días después de darles la confianza por medio de votos renuncian a su cargo sin más explicación que la que se les puede antojar. Más allá de que sea un atropello a todas las razones habidas y por haber es la falta de resistencia de los ciudadanos ante estos asaltos que se da a la credibilidad y donde ni la palabra dada, jurada y escrita tiene validez. Otro valor perdido o extraviado es la vergüenza, tal vez lo hemos notado que hasta hay gente de la peor calaña entremezclada en donde aun predomina la gente buena. No hemos podido aun independizar la educación del poder, y por lo tanto encauza su tarea hacia la formación de las demandas del sistema, no de la sociedad y esta buscando siempre, al menos en el país de México la formación de magníficos hombres profesionales “pero desocupados”. Se necesitan escuelas que favorezcan el equilibrio entre la iniciativa individual y el trabajo en equipo, que condene el feroz individualismo que es sin duda es la sombra eterna del hombre lobo en el hombre.
En este globalizado mundo material que nos toco vivir poco hemos aprendido sobre la resistencia que el hombre debe de oponer, a la capacidad de ser seducidos y de resistir hacia la reverencia de los dioses políticos, a los tótem de la televisión, al canto de la sirenas del glamour, de las tentaciones a la ostentación, al trabajo deshumanizado , la resistencia al imperio de las maquinas sobre el ser, la competencia feroz y el vértigo apocalíptico en que toda posibilidad de dialogo desaparece. El hombre aun esta a tiempo de revertir ese abandono y esta masacre del pensamiento liberal. Muchas veces para el hombre le resulta más fácil
“ retratarse en sus dioses” y buscar la cursi huida de sus males con mentiras, vivir con la mitomanía del sistema, en una nube llena de espejismos, sin resistencia , Un hombre el actual y, el mexicano en particular que como están las cosas se le condena al patíbulo sin siquiera tener el derecho al pataleo cuando se le esta ahorcando. Si queremos una verdadera resistencia ciudadana, no podemos seguir leyéndole a los niños cuentos de gallinas y pollitos cuando tenemos a esas aves sometidas al peor suplicio y cotidianamente devorándolas en la mesa. Sin duda alguna, la búsqueda de la vida más humana y con una resistencia hacia lo malo debe comenzar por la educación..Siempre y cuando esta sea excelente. Pero mientras llega esa educación de excelencia el hombre se esta acostumbrando a aceptar pasivamente una constante intrusión sensorial y mediática y esa misma actitud pasiva termina siendo una servidumbre mental, una verdadera esclavitud. kinotre@hotmail.com