Por: Fidencio Treviño Maldonado
No sólo de pan vive el hombre- (Jesucristo año 33 de nuestra era).
Como dice la canción de Juan Manuel Serrat: la fiesta terminó, el tendero a su negocio regreso y el pobre a su miseria volvió. La Región Lagunera vivió el domingo 1 de junio la euforia de ver coronado su equipo Santos al ganar el 3er. Campeonato de liga en 20 años de estar en primera división del futbol nacional. Más allá de que a gritos, sudores y cubetazos se le haya dado el campeonato, la gente de la Región Lagunera al fin tuvo algo que festejar. Aficionados, fanáticos y gente que se contagió de la euforia de ganar un campeonato de este deporte, por un rato o por una semana, la Comarca Lagunera se olvidó de los altos precios de los productos, de los muertos o ejecutados por el narco, de las deudas, del debate por el petróleo y se sumergió en algo que este deporte de masas da; el gasto no importó, las banderas de los Guerreros así como camisetas y otros símbolos volaron y los vendedores brotaron como pasto apostándose en cruceros, semáforos y centros comerciales.
El Cruz Azul perdió la final con gran gallardía y el Santos se coronó con humildad; sin embargo, el trasfondo fue muy grande, alguien ganó mucho y otros perdieron bastante. El deporte de la patada ha dejado de ser un simple espectáculo, el romanticismo quedó sepultado ante el arrebato de la globalización y el galopante materialismo que la sociedad impone, aunque la mayoría de la gente lo ve como un deporte con nobleza. Sin embargo, el negocio está presente y no sólo económico, como en estos casos, sino también político, ya que es pasarela para muchos políticos regionales, estatales y nacionales en estos juegos. Veamos: al perder el Monterrey ante el Santos, pierden aparte del orgullo de los chilangos light el anuncio del Cemento Monterrey que se lo ganó el Cemento Cruz Azul. Pierden la Carta Blanca, con la cerveza Corona, inclusive así se llama el estadio donde fue la final y por último pierde Televisa ante Televisión Azteca que domina los dos juegos de la final. El monopolio del futbol lo tiene la FIFA y en cada país las ganancias sólo son comparadas con las del Vaticano ya que van desde simples credenciales en cada liga regional, municipal y similares. La FIFA hace y maneja todos los juegos del mundo en este deporte y cuidado con que alguien se le salga. El pueblo no es dueño de ningún equipo, los jugadores son simples objetos que se pueden cambiar o vender al libre albedrío del dueño de la firma; hay en el mundo miles de promotores y otros miles de dueños de cartas de jugadores. En el caso de México, las diferentes empresas dejaron de ganar millones de dólares al no ir a la olimpiada de China y estas empresas poco o nada les interesaba los resultados de los “ratoncitos verdes”, lo que querían era que se clasificaran para que sus productos comerciales fueran promocionados, de ahí la casí desaparición de Hugo Sánchez por el rotundo fracaso económico en que tenían cifradas las esperanzas muchas compañías para promocionar sus productos. Así está la cosa; por ejemplo, el equipo Monterrey anuncia en sus uniforme 14 marcas de productos que pagan casí 46 millones de pesos por temporada, así que, estimado lector, imagine cuánto se perdió por no ir a la olimpiada en China y cuanto se perdería en caso de no calificar al próximo mundial del 2010. ¡Hombre, eso sería una catástrofe! Pues estos momentos que vive la Comarca son en verdad terapéuticos, sobre todo con el estrés que se vive en el país, un rato de descanso y sobre todo, tener algo que festejar, ya que en la clase política la verdad no merece la pena ni comentarla, ya que en ella sólo el esceptisimo, las dudas y la incertidumbre están presente en todos los aspectos en México. Pero ni modo, el lunes al trabajo cotidiano; sin embargo, lo paseado y gustos pasados quien se los quita. Un saludo para el grupo que se reúne en un restaurante de Nueva Rosita Coahuila, del amigo Cárdenas, este concilio es conocido como “Los Muebles Finos” y es comandado por el doctor Fernando Rosas Treviño. kinotre@hotmail.com


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